Es la consecuencia de mis experiencias de todos estos a¤osescribiendo. Mis derroteros van por donde mi cabeza quiere, y nosiempre se controlan los sentimientos, y muchas veces salen poemas, oprosa po‚tica; sin m s pretensiones que mis Estados de nimo ponerlossobre el papel. Nos encontraremos amor y desamor, la voz de la mujerYLA del hombre, la de la joven y la del abuelo. La soledad y latristeza, la alegr¡a y la pasi¢n.