Toda persona tiene una vocación, humana y cristiana. El autor explicacómo Dios llama a todos, no solo a algunos, y espera siempre unarespuesta libre, alegre y generosa en el camino que toca a cada unodiscernir.
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.
Más información