El libro se acoge al género de la meditación: un meditar no teológicosobre los sueños religiosos de los humanos. Se aúpa a hombros -o semantiene a flote- sobre piezas poemáticas: algunas devotas, otrasblasfemas, todas apasionadas. En plegaria o en imprecación algunos delos poetas se dirigen a un dios que pueda oír. Otros le ignoran, pasan de él.
Es un libro en «collage», un mosaico. Está tramadocon teselas de materiales de procedencia dispar: religiosidadprofunda, agnosticismo, ateísmo, misticismo; poetas que no creen endios alguno, pero querrían que lo hubiera, que existiera, y otros que, caso de existir, de todos modos le recusarían.