¿Qu‚ significa realmente adorar a Dios? ¿Qu‚ relevancia tiene estacuesti¢n en una sociedad posmoderna? ¿Es necesario insistir en laadoraci¢n de un Dios al que no vemos? ¿No deber¡amos promover antesuna mentalidad urgida por el bien del hombre al que s¡ vemos?