No ya pocas palabra, sino las palabras justas, las necesarias, son las que encontrarás, curioso lector, a continuación. Y no me refiero aesta errática presentación, por supuesto. Hablo de las que hallarásmás adelante, reflejos de experiencias imaginarias, pequeñas heridasque agrietan nuestro conocimiento global, nuestra percepción de larealidad, y que abren caminos aparentemente deshabitados, yermos,solitarios.