A la poes¡a se puede llegar a trav‚s de formas tradicionales, aunquese corre el peligro de creer que la forma, en s¡, es poes¡a. Elprocedimiento inverso es eliminar cualquier atisbo de ret¢rica. Eneste caso, si queda algo, eso es poes¡a. Beatriz Campos ha escogidoeste segundo camino. Despojada de las apoyaturas que da la rima, laestrofa o la medida, ha ido directamente en busca de la emoci¢npo‚tica. Su poes¡a, desnuda, golpea con la fuerza de unas im genesoriginales y audaces. La levedad de sus breves poemas es enga¤osaporque inesperadamente surge el verso que transfigura un pl cidodiscurso y lo eleva, en este caso lo profundiza, a temas esenciales.Rafael Guill‚n