Sebas, el narrador de esta historia, va a pasar el verano con su primo Alvaro a casa de los abuelos. All¡, como cada verano, les espera lapandilla de Los fugitivos al completo. En una de sus salidas, loschicos deciden hacer su centro de operaciones en el sanatorio deWalpurgis, un edificio abandonado sobre el que se cuentan historiasterror¡ficas de fantasmas y asesinatos. Para desvelar el misterio,deciden hacer guardias por parejas hasta dar caza al fantasma de lamonja asesina responsable de los sucesos.