Para conseguir aquellas alas, la condici¢n era clara: "Nunca usar sla facultad del vuelo para conocer la intimidad de los otros". laccedi¢. Y fue sincero cuando minti¢ al decir que cumplir¡a. Ycumpli¢ por mucho tiempo. Durante a¤os olvid¢ su pasado de tierra yvol¢ entre las aves. Su cuerpo no conoci¢ la vejez, aunque tampoco elplacer. Ni arrugas ni abrazos, as¡ era la vida en el aire. Y as¡ fue,hasta que una tarde de tormenta vol¢ bajo, cerca del mar. La mujerdesvalida en su barca llena de agua, alcanz¢ a verle y dej¢ por uninstante de pensar en la muerte para desear estar a su lado. Eso lesalv¢ la vida. Esa fue la llamada. l, aunque lo intent¢, no pudo yadejar de mirarla ni de preguntarse c¢mo soportaba ella, en las nochesdel mar, esa soledad que le asomaba a los ojos y que era id‚ntica asu soledad de a¤os de vivir en el aire. Atosigado por la curiosidad,pens¢ que haberse mostrado en la tormenta le daba derecho a una brevemirada a la intimidad de la mujer. Un viaje de ida y vuelta entre unhombre y una mujer que se conocen cuando no son humanos y sereencuentran cuando todav¡a no lo son. Una historia de anhelos yencuentros, de carne y de huesos, levemente inspirada en la leyendade la mujer esqueleto, que nos habla de lo humanos que somos aunqueno lo sepamos, aunque no lo parezcamos, aunque no nos demos cuenta.Alas y olas ha obtenido el Premio Nacional de Edici¢n del Ministeriode Cultura, 2012. Segundo premio. Categor¡a libro infantil.