-¡Socorro! ¡Socorro! ¡Un ratón! -gritaron.Después, se oyó un golpe. Tazas, platos y cucharas volaronen todas direcciones. Álex corrió a esconderse tan velozcomo sus patas se lo permitieron...Este clásico de Leo Lionni, publicado po
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.
Más información