El Alma de la toga, escrita tras más de veinticinco años de ejercicioprofesional, es una obra de gran interés para quien se inicia en elejercicio de la abogacía, pero también para el verano puede versereflejado en los sabios consejos del maestro del Foro. A pesar de losaños transcurridos desde su primera edición, mantiene, increíblemente, su vigencia, y es reconocida como un verdadero clásico de laliteratura jurídica, de lectura obligatoria.