El ser humano es como un dios condenado a muerte. Mientras le llegaese final, es capaz de hacer el bien o el mal; quiere ser amado peroes ego¡sta; busca la felicidad y nada le satisface. Si sus deseos sellegaran a cumplir, su existencia carecer¡a de sentido y caer¡a en lalocura.San Juan de la Cruz, plenamente consciente de esta tremendarealidad humana, se enfrenta a ella e, iluminado por la gracia. Susecreto es haber descubierto que no estamos solos, que nuestrasalvaci¢n est en el «Amado escondido+.Esta obra abre el camino yprofundiza, de una forma sencilla y ordenada, en la obra de San Juande la Cruz.