Lo que sostienes en tus manos es una especie de prisma. La luz brillaa trav‚s de ‚l y se refracta hacia los l¡mites del espectro de color.Los mismos colores capturan nuestras imaginaciones. Y hay un lugar encada uno de nosotros que lleva estos colores al mundo. De este modo,nosotros tambi‚n somos prismas, y, mediante distintas permutacionesde nuestro entendimiento, estos matices distintos y relacionadosentre s¡ pueden fundirse en una gran amplitud. Bert Hellinger titulaeste libro El amor del esp¡ritu. ¨Qu‚ es el amor? Es luz blanca ennumerosas variaciones; esas numerosas variaciones se combinan en luzblanca. En conclusi¢n -y para empezar- El amor del esp¡ritu es unestado del Ser.