Esta obra puede leerse como una búsqueda, una interpelación, unallamada. Reinterpreta una tradición que va desde las Coplas de JorgeManrique, los kenninger, los Cantos de Innana o la mística sufí, altiempo que recupera ecos de mitos de diferentes culturas y épocas:Aengus, Artemisa, Ixchel o Astarté son nombres que devuelven alpresente una sabiduría ancestral y arquetípica para iluminarnos ointerrogarnos. Es pues, un camino de conocimiento y belleza, un cantoa la sombra que prefigura la luz donde espíritu y materia, amor ysoledad se imbrican para que de la palabra surja el sentido; la vozque dé forma nueva a ese canto primordial. Asimismo, es una invitación al viaje, a recorrer la vastedad del mundo con una mirada nómada.Así, se suceden los paisajes y los continentes: Ciudad Perdida, eldesierto, la selva, Perú, Grecia? no son simples lugares sino espacios de lo posible y lo ilimitado.