Acceder al Para¡so tras el Juicio Final y contemplar el rostro de Dios era el anhelo que en la Edad Media compart¡an papas y monarcas,miembros de la nobleza y la incipiente burgues¡a, que idearon el modode anticipar ese feliz instante a trav‚s del arte. As¡, las figuras de los donantes se inmiscu¡an en ciertos episodios b¡blicos empleandodistintas argucias figurativas para lograr la Visi¢n beatifica. Estelibro da cuenta de esta asombrosa multiplicaci¢n a trav‚s de unambicioso recorrido (guiado a trav‚s de m s de 450 im genes) que nostrasladara a uno de los episodios m s recurrentes y a la vez m sdesconocido en el arte del Occidente medieval.