La muerte se nos revela como un problema global y radical, ya quecuestiona la totalidad de la vida y de la realidad. Preguntarse por la muerte es, evidentemente, cuestionarse el sentido de la vida humana y de la historia, la validez de las exigencias ‚ticas absolutas, y lasposibilidades y el alcance de la esperanza humana.Con la crisis de los universos simb¢licos, de los metarrelatos desalvaci¢n, el hombre de la sociedad de la t‚cnica, del bienestar y del consumo se ha quedado desprotegido y sin saber a qu‚ atenerse antelas experiencias l¡mites y an¢micas, m ximamente encarnadas en laposibilidad del morir. Por ello la muerte se ha convertido en un tematab£.