Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid nos muestra el viajede Jairo Martín como poeta. Una poesía que bebe de la tradición paraavanzar entre la modernidad en busca de su propia voz. Con una visióninnovadora de la poesía contemporánea que no se somete a conveccionesni formalismos métricos.
Jairo Martín juega con el ritmo y ellenguaje para hacer una descripción franca y accesible. Un óleo sobreel que es capaz de dibujar visiones de una realidad con la que elpoeta se muestra a menudo disconforme.
El amor, el paso del tiempoy los problemas sociales que acusa nuestra sociedad moderna, seencuentran aquí plasmados por el poeta como un grito a toda unageneración que se mueve veloz y efímera a 140 caracteres por minuto.