La soledad no es un objetivo que queramos perseguir. Tampoco esninguna cosa que podamos tocar u observar. NO es un bien que podamoscomparar o vender. Es una vivencia del alma, una experiencia por laque podemos pasar. El ser humano no es s¢lo el animal social que tejev¡nculos con los suyos para defenderse de loe enemigos y ayudarsemutuamente. Tambi‚n se retira, toma distancia, se aleja de lacomunidad. NO por despecho, ni por odio, sencillamente porque sientela necesidad y cree que le beneficia. Una persona que frecuenta lasoledad se convierte en una persona distinta de la que era, cambia detono y de registro, adopta nuevas formas de vida, y la seriedad y lamadurez envuelven su personalidad. Este libro no es un manifiestocontra la soledad. Tampoco es una defensa de la vida solitaria. Es una apolog¡a de la soledad, de este bello estado tan necesario para eldesarrollo completo de la persona y de sus facultades.