El dibujo constituye la piedra angular del mundo creativo infantil.Ni¤os y ni¤as comienzan a expresarse pl sticamente muy pronto, haciael a¤o y medio aproximadamente, en que se inician en la etapa delgarabateo y continuar n con esta labor creativa hasta la denominadaetapa del realismo visual, en la que el dibujo y la expresi¢n pl stica se convierten en aprendizajes culturales. / Dada su singularidad,educadores y psic¢logos han sido conscientes de la importancia deldibujo de los ni¤os, ya que han entendido que estos exceden a suspropios significados pl sticos o art¡sticos, puesto que es tambi‚n unsingular medio de expresi¢n y comunicaci¢n de sus ideas, sentimientosy emociones. / Hay que tener en consideraci¢n que mientras el lenguaje verbal es un sistema de comunicaci¢n con una amplia dosis deracionalidad en aquello que se dice, el dibujo se revela como el medio id¢neo a trav‚s del cual el ni¤o narra visualmente su manera deentender el mundo real o imaginario que le rodea. / De este modo, Elarte infantil nos presenta la evoluci¢n gr fica y pl stica de ni¤os yni¤as, desde los dos a¤os hasta los catorce, a trav‚s de las distintas etapas por las que atraviesan a medida que van creciendo. Pero elestudio no solo se realiza de forma textual, sino que cada edad seacompa¤a de una selecci¢n de dibujos a color y comentados para que seentiendan bien los modos de expresarse que poseen. / Por otro lado,esta tercera edici¢n de El arte infantil se ampl¡a con el cap¡tulo deEl dibujo de la familia, una de las grandes aportaciones que seincorporan, pues supone conocer al ni¤o a trav‚s de un conocido tema,pero que en nuestro pa¡s no hab¡a sido abordado con la rigurosidad que se merece. De igual modo, este importante cap¡tulo se acompa¤a denumerosos dibujos que clarifican las emociones y sentimientos que losescolares reflejan en sus trabajos realizados en el aula. /?Recomiendo al lector que se adentre en este libro con la curiosidadanal¡tica de quien busca el conocimiento, pero, tambi‚n, con el deseode deleitarse en la contemplaci¢n del espl‚ndido material gr ficoreunido por el profesor S inz a lo largo de los a¤os. Comprobar pors¡ mismo que la ciencia y el arte son dos caras de la misma moneda,imposibles de separar sin que el hecho humano se desnaturalice? (JuanDaniel Ram¡rez, Catedr tico de Psicolog¡a B sica, Universidad Pablo de Olavide de Sevilla