Las opiniones acerca del momento apropiado para tener un hijo puedendividirse en dos grandes grupos: uno te aconseja que no piensesdemasiado: "si lo piensas demasiado, cuando por fin lo decidasquiz sea demasiado tarde". El otro, por el contrario, terecomienda que lo pienses mucho. Ese "demasiado tarde" pesa mucho en la vida decualquier mujer. Nosotras sabemos que, si no es ahora, podr¡a serma¤ana, y, con un poco de suerte, incluso tambi‚n pasado ma¤ana, peroque llegar el d¡a siguiente, y que el d¡a siguiente ser imposible. Cada vez disponemos de menos tiempo para pensar, pero la cabezaformula preguntas sin cesar. Y llega el momento –a m¡ al menosme lleg¢– en que la respuesta "nunca" se convierteen pregunta: "¿nunca?", primero; y "¿por qu‚no?", despu‚s. Intent‚ encontrar respuestas. S¢lo hall‚ una. Nuev