La Baja Edad Media es identificada generalmente como una época de profunda crisis, de cambios radicales y de génesis de nuevas realidades económicas y sociales. Tradicionalmente, los aspectos más externos de la crisis son los que más habían llamado la atención: hambre, guerra y peste sobre todo, pero este cúmulo de acontecimientos impactantes a lolargo del siglo XIV no deben asumirse simplificadamente como las causas de la crisis, sino más bien como la salida a la luz pública de los conflictos sociales de aquel tiempo.Por otro lado, de estas convulsiones nacieron las bases de un uevo equilibrio social, político y económico que darán paso a la Europarenacentista, la eclosión de una nueva fase social y cultural que respondea los cambios que se habían ido produciendo.Enric Guinot Rodríguez es Profesor Titular de Historia Medievalen la Universidad de Valencia.