Sin lugar a dudas, Berenice Abbott es una de las fot¢grafas que deforma m s temprana y eficaz ha retratado Nueva York. La ciudad seconvierte ante su objetivo en un ser vivo, el personaje extraordinario que el visitante actual puede rastrear durante el paseo por suscalles abarrotadas, mirando hacia arriba para tropezarse con labelleza moderna de sus rascacielos. Heredera de la tradici¢ndocumental de Eugene Atget, que ella mismo ayud¢ a descubrir, en Par¡s retrata a numerosos personajes de la escena intelectual, siempremodernos y rompedores, y no tarda en ocupar un lugar importante entrelos retratistas europeos. La muestra tambi‚n presenta una parte de laobra de Abbot dedicada a la fotograf¡a cient¡fica.