DEL REY,MIGUEL / CANALES,CARLOS
La ! gura de Bernardo de G lvez sirve muy bien para analizar eltrato que suelen recibir en Espa¤a sus hombres m s ilustres.Se ha pasado de ignorar todos los aspectos de su vida aconvertirlo en un h‚roe del Olimpo, capaz de los trabajos deH‚rcules. La memoria colectiva tiende a recordarlo en esascircunstancias de modo extremo, sin grandes matices.No debe ser as¡. G lvez adquiere su justa talla cuando se estudia
su vida con absoluta objetividad y eso es lo que se hace en esta
ocasi¢n: desde sus inicios en Nueva Espa¤a, hasta su regreso alvirreinato —donde fallecer¡a a los 40 a¤os—, sin olvidar su paso
por Norteam‚rica y el apoyo incondicional que, desde su puestode Gobernador de la Luisiana, dio a la independencia de losEstados Unidos. Muchos de los sucesos que aparecen en estelibro no gustar n a sus seguidores m s por! ados. Es m s,pensar n que no son ciertos o son fruto de una trasnochada yvelada cr¡tica a esa Espa¤a imperial que intentaba a duras penas
resurgir de sus cenizas. No es cierto. Tras la lectura de sushaza¤asdebemos situar a Bernardo de G lvez y a su familia en el lugarcorrecto, y dejar claro lo que fue: un notable militar y pol¡tico
que dedic¢ su vida a defender los intereses de su patria, Espa¤a
—a la que sirvi¢ siempre de la mejor forma posible—, pero sinpoder separar sus actos de su ‚poca y de su tiempo. Nada m s y nadamenos.