En estos £ltimos a¤os buena parte de los argumentos quetradicionalmente se han utilizado para justificar la existencia y laraz¢n de ser de las bibliotecas p£blicas se est n cuestionando. Eneste breve texto, a medio camino entre el ensayo y un ®estudio decaso¯, el autor defiende la idea de que el futuro de las bibliotecasp£blicas depende en buena medida de su capacidad para convertirse enun marco de intercambio de conocimientos y experiencias. Las usuariasy usuarios del futuro no van a ser personas pasivas. Van a querer quelas bibliotecas p£blicas, sus espacios, sus colecciones y susrecursos, est‚n al servicio de sus demandas de participaci¢n, de sucreatividad, de su vocaci¢n de aprender y de ense¤ar, van a querer que sean un espacio desde el que desarrollar su compromiso con lacomunidad. Esta es solo una de las dimensiones de la colaboraci¢n ?lade la biblioteca con sus usuarios?, pero hay otras: la biblioteca debe colaborar con su entorno de manera decidida y debe explotar sutremendo potencial como plataforma de sensibilizaci¢n y colaborar conotras bibliotecas. Solo desde esta voluntad colaborativa seguir nsiendo un servicio imprescindible en las sociedades contempor neas.