La historia de cualquier incendio es la historia de un olvido, poreso casi nadie recuerda lo que ocurrió el 29 de abril de 1986. Aqueldía la Biblioteca Pública de Los Ángeles amaneció consumida por elfuego, cuatrocientos mil libros se convirtieron en cenizas y otrossetecientos mil quedaron irremediablemente dañados. Siete horasardieron las estanterías y las mesas y los ficheros, pero ningúnperiódico cubrió la noticia porque al otro lado del mundo, entre losbosques densos de la Unión Soviética, ocurría el mayor accidentenuclear hasta la fecha: Chernóbil.¿Quién querría quemar una biblioteca? ¿Por qué? Susan Orlean sehizo esas dos preguntas y al poco tiempo entendió que el fuego seríaapenas un rastro, una línea punteada sobre la que dibujar supersonalísima visión del conocimiento y de las personas que creen enél. La biblioteca en llamas es un homenaje a la lectura y elrelato de una periodista obsesionada por encontrar al culpable de uncrimen contra la memoria. Una investigación que se extendió más de una década y que a cambio nos revela personajes desopilantes,inverosímiles y tiernos.