¿Vidente o alquimista, surrealista o moralista, católico o hereje,holandés o flamenco? Quinientos años después de la muerte de El Boscoen 1516 seguimos sin saber quién era Jheronimus Bosch, ni siquieraestamos seguros de su nombre. Y pese a ello, la obra de este míticopintor sigue despertando admiración y asombro, al tiempo que sesuceden las publicaciones de historiadores del arte, novelistas,teólogos, filólogos, psicólogos y filósofos que intentan explicarla.Durante la larga andadura previa a la exposición del V Centenario deBosch en el Museo del Prado de Madrid, Henk Boom ha seguido el rastrode todas esas interpretaciones y controversias, y a través de diversas entrevistas y el estudio de archivos nos descubre una extrañahistoria rodeada de mística y misterio. Una controversia que acompañaa El Bosco desde hace ya cinco siglos.