GONZALEZ ARROYO, FRANCISCO / ASTRAIN GALLA
Granada es una ciudad que cuenta con un callejero muy rico enreferencias históricas, sociales y culturales que invitan a lareflexión y despiertan la curiosidad del paseante, sorprendido y nunca indiferente al contemplar los nombres de sus calles. No en vano, lanomenclatura de las calles en una ciudad es un fiel reflejo de lamanera en que han evolucionado sus gentes y sus élites con el pasar de los siglos. Este libro quiere dar satisfacción a esa curiosidad, ilustrando sobrelas razones que se ocultan tras cada odónimo contenido en estecallejero. Los autores han pretendido que el observador conozca elporqué de cada uno de los nombres y, en muchos casos, las historiasque sirvieron para su designación. Recogen así los frutos de lassemillas plantadas por predecesores que supieron amar esta ciudad ypusieron su empeño en difundir los tesoros emocionales que alberga.Antecesores en esta noble tarea fueron personajes de la talla de Ibnal Jatib (Ebn Aljathib), Bermúdez de Pedraza o Andrea Navagieroquiénes, al difundir las bellezas y singularidades de Granada,aportaron cuantiosa información sobre su morfología. Otro personaje,tal vez el primero en singularizar la información sobre sus calles ovías, fue el cronista Francisco Enríquez de Jorquera. También pusieron su sabiduría y dotes al servicio de la difusión artística ymonumental de la ciudad Juan Velázquez de Echevarría, Manuel GómezMoreno o Luis Seco de Lucena. Finalmente, y ya entrados los añosfinales del pasado siglo XX, Julio Belza aportó una obra referente con el volumen Las calles de Granada, un clásico que nos ha ayudado eneste ingente proyecto.Todos ellos, no sólo nos han servido de inspiración para laelaboración del proyecto, sino que hemos recurrido a su legado parapoder completar y mejorar las voces de la obra que tienen en susmanos.