Hace más de setecientos años se fundó el Campo, y hace más deochocientos, Villajos, Chitrana y Casas Viejas, que pasarían a formarla villa de Campo de Criptana. Hablamos siempre de una poblacióncompensada, con los hidalgos justos, donde ?ha habido y hay letrados y hombres que han ido a todas las guerras que su Majestad ha tenido, yen la Goleta y en Flandes y en Italia y en las Indias?? Y que haymuchos Pecheros que pagan sus tributos, y artesanos y muchosmolinos
Con una población, hasta hoy, que se mantiene en loscatorce mil habitantes. En la inmensa novela/historia/ruta, de donQuijote, hay pueblos que figuran con sus nombres: El Toboso,Quintanar, Puerto Lápice, Argamasilla? y otros ?de cuyo nombre noquiere acordarse?, quizás Miguel Esteban, y el Campo de Criptana, quesubyace en la obra, o emerge en la aventura de los molinos, que solose pudo fraguar aquí, Criptana, conserva siempre, el sabor a pueblo.Su gastronomía, el encanto de imágenes llenas de luz, la limpieza, elcuidado, el mimo, de sus calles. Cuando pienso en Criptana, recuerdomi olvido del pintor Valbuena, o de asombrosos fotógrafos, que lapremura en sacar la obra, me impidió nombrarlos.
Y la música? en el último viaje que realicé en el mes de Junio, bajando de la sierra,sentí el sonido, ensayando, de una flauta, tras una ventana cerrada.Y, en la fresca madrugada, observo una bella mujer barriendo y regando la acera, esperando el fuerte calor del día? Campo de Criptana, en mi corazón.