Víctima no sólo de unas leyes abyectas sino de su propia circunstancia como madre y esposa sumisa, Aglaé, audaz y ardiente de corazón, estádecidida a emprender una revolución íntima y personal. Una últimametamorfosis que hará de ella heroína particular y de su gesta unarevisión de los cuentos de hadas mucho más que feminista.