La £ltima y provocadora novela de Rodrigo Rey Rosa,ganador del Premio Nacional de Literatura de Guatemala Miguel ÁngelAsturias y del Premio Iberoamericano de las Letras Jos‚ Donoso, entreotros. ®Pensad en un cruce entre John le Carr‚ y FranzKafka.¯ (Asymptote Journal) O si el r¡oque era el alma de una sacerdotisa se secaba o se corromp¡a, ¨sesecaba o se corromp¡a tambi‚n el alma de la mujer? En unmomento en que la Iglesia cat¢lica est en la mira por esc ndalos depederastia y por los debates sobre el aborto, Rom n Rodolfo Rovirosa,doctor en Religiones Comparadas, escribe una carta al papa Franciscopara pedirle que interceda en otro asunto, no menos grave: laexpropiaci¢n por parte de la Iglesia de las tierras de los cofradesmayas. As¡ empieza este thriller literario en el que una vez m s Rey Rosa desvela los entresijos del poder en Guatemala y laverdad sobre conflictos y reivindicaciones que se remontan al pasadopero siguen hoy vigentes. Con su prosa quir£rgica en la que no faltanel humor y la sensualidad, crea una trama hipn¢tica de personajesmemorables -como el comparador de religiones y su hijo, cuya relaci¢nencuentra eco en el cofrade don Melchor y sus dos hijos, o laprofesora de yoga- que nos mantienen en vilo hasta la respuestafinal. La cr¡tica ha dicho sobre el autor...
®Breve y fibrosa, [...] escrita con inteligencia y precisi¢n, bajo laconvicci¢n de que los hechos narrados contienen la suficiente densidad como para hacer innecesario cualquier subrayado.¯
Nadal Suau,El Cultural de El Mundo ®Uno de los escritoresm s sugerentes de Centroam‚rica. El que saliendo de Borges ha llegadomejor (en su generaci¢n) a ser ‚l mismo.¯
Antonio Lucas, ElMundo ® Rey Rosa es un maestro consumado, el mejor de migeneraci¢n. [...] La prosa de Rey Rosa es met¢dica y sabia. Nodesde¤a, en algunos momentos, el l tigo -o mejor dicho: el chasquidolejano de un l tigo que jam s vemos- ni el camuflaje. No es un maestro de la resistencia sino una sombra, una raya que atraviesa veloz elespacio de la normalidad. Su elegancia nunca va en dem‚rito de suprecisi¢n. Leerlo es aprender a escribir y tambi‚n es una invitaci¢nal puro placer de dejarse arrastrar por historias siniestras ofant sticas.¯
Roberto Bola¤o, Entre par‚ntesis ®Laescritura gil, gozosa y contenida, un cuidado casi artesanal por lapalabra ajustada sin pedanter¡a. Rey Rosa es un escritor que escribebien sin que se note, eso que antes se llamar¡a cl sico. [...] Loslibros de Rey Rosa son libros siempre valiosos y, como se ha repetidomuchas veces, adictivos.¯
Carlos Pardo, Babelia ®ReyRosa arma frases con las palabras tan ajustadas que en ocasionesparece imposible decir lo mismo con una letra de m s. Escribe encorto. Certero. Como quien le entra a la existencia con un berbiqu¡por delante. Lo disfrutas de un modo extra¤o, casi irracional. Manejauna literatura penetrante, con un carril moral que, sin darte cuenta,tiene algo de trepanador.¯
Antonio Lucas, El Mundo®Rodrigo Rey Rosa ha hecho de la sobriedad un efecto de estilo conel que est edificando una de las m s notables trayectorias literarias de la literatura latinoamericana.¯
Ricardo Baixeras, ElPeri¢dico de Catalunya ®Rey Rosa es a la vez parco,delicado y rotundo, como sus libros.¯
Javier Rodr¡guez Marcos,Babelia (portada) ®Pensad en un cruce entre John leCarr‚ y Franz Kafka.¯
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