El 15 de marzo de 1939, cuando el ejército de Hitler ocupó Praga, elpadre de Helena Waldstein arrebató el último visado de salida a unempleado distraÃdo y escapó con su esposa y su hija. Sólo las cartasdel resto de su familia podrÃan decir cómo los Nazis los ibansitiando. Durante los años de guerra, las cartas siguieron viniendo ala granja de Ontario del sur donde la pequeña familia de Helenaaprendió a hablar el inglés, y ser agricultores canadienses, y aolvidar que ellos eran judÃos. Helena no notó cuando las cartasdejaron de venir.