Pietro Aretino es el colof¢n del Renacimiento. Con ‚l concluye, sepuede decir, el Cinquecento, al que representa en todas sus tinieblasy esplendores.Su jurisdicci¢n literaria es de arduo acceso, porque todo en ‚l esdesmesurado: nos hallamos en una jungla llena de insidias, una ci‚naga plagada de oscuros meandros, de espesas malezas, de traidoresabismos.La iron¡a de la suerte ha querido que los dudosos Casos de Amor -queaqu¡ presentamos en su primera traducci¢n al espa¤ol- hayan dado vidaa una «duda literaria»: ¿es o no es de Aretino esta serie de octavasen las que un notable (lleva el t¡tulo de ser) Agnello es encausadopara responder a estas casi cincuenta preguntas de car cterfestivo-sexual «que hoy en el burdel armaron gran revuelo»?Soy un hombre libre por la gracia de Dios, no un esclavo de lospedantes. No me ver‚is recorrer las huellas de Petrarca ni deBoccaccio. Me basta mi genio independiente. A otros dejo la obsesi¢npor la pureza del estilo o la profundidad del pensamiento; a otros lalocura de torturarse, de transformarse para dejar de ser ellos mismos. Sin maestro, sin arte, sin modelo, sin gu¡a, yo avanzo, y el sudor de mi tinta me da felicidad y renombre. ¿Qu‚ m s podr¡a desear si con mi pluma y unas cuartillas me burlo del universo?