Publicado originalmente como ensayo en 1839, Cenas reales y presuntases un ir¢nico y divertido relato de la evoluci¢n de las costumbresgastron¢micas de la Antigua Roma. Thomas de Quincey, uno de losgrandes prosistas de la literatura inglesa moderna, despliega enestas p ginas una escritura brillante, erudita y festiva a fin dedemostrar, con el humor y la sorna que le son propios, que losromanos, ®los m s ociosos de los hombres¯, no eran un pueblo atacadopor el vicio de la gula, como se nos ha insinuado en tantasocasiones, sino que, muy al contrario, estaban condenados a pasar susd¡as en ayunas hasta que llegaba la hora de la cena, esa granreacci¢n o ®contrapeso¯ que ®salva al hombre moderno de volverseloco¯. Cenas reales y presuntas, as¡, evoca con tono ligeramenteburl¢n as¡ el mundo de la Antigedad romana para reivindicar lasvirtudes y ventajas de la cena galante, cuyos efectos ben‚ficos, ajuicio de su autor, son los £nicos capaces de responder cabalmente alas tensiones de la vida cotidiana. Pues, como afirma en una de lasp ginas finales de este delicioso librito, sin ®el dulce alivio de lacena de las seis de la tarde, el dulce proceder que sucede al tumultoestrepitoso de la jornada, el tenue resplandor de las luces, el vinoy la conversaci¢n intelectual, los nervios de todos los hombresnaufragar¡an en un plazo de dos a¤os¯.