A los diecis‚is a¤os, Cix¡ fue elegida una de las numerosasconcubinas del emperador. Pas¢ entonces a vivir en la Ciudad Prohibida de Pek¡n, rodeada de eunucos -de uno de los cuales se enamor¢, conconsecuencias tr gicas-, y su astucia le permiti¢ no s¢lo sobreviviren la corte sino tambi‚n escalar posiciones hasta convertirse, tras el nacimiento de su hijo, en segunda consorte. Cuando el emperador muri¢ en 1861, el hijo de ambos, de cinco a¤os, le sucedi¢ en el trono, yCix¡ puso en marcha un golpe de Estado contra los regentes propuestospor su marido y tom¢ as¡ el mando de China. La emperatriz viudatransform¢ un imperio medieval d ndole los atributos de un Estadomoderno: industria, ferrocarril, electricidad y un Ej‚rcito provistode lo £ltimo en armamento. Aboli¢ castigos tan horribles como la"muerte por mil cortes", puso fin al tradicional vendado de pies y dio los primeros pasos hacia la liberaci¢n de la mujer. Apoy ndose enfuentes hasta hoy desconocidas, Jung Chang, autora de la aclamadanovela Cisnes salvajes, no s¢lo da cuenta magistralmente del astuto yvaliente manejo de la pol¡tica por parte de la Cix¡, sino que tambi‚ntraslada al lector a los rincones de su espl‚ndido Palacio de Verano y al har‚n de la Ciudad Prohibida de Pek¡n y describe con todo lujo dedetalles un mundo, mezcla de tradici¢n y modernidad, que hoy resultacasi incre¡ble.