Un frío día de invierno, unos ladrones entraron en casa de doña Lupe,se comieron sus víveres y destrozaron sus muebles. Sin casa ni comidse comieron sus víveres y destrozaron sus muebles. Sin casa ni comida,la anciana liebre estaba en un grave aprieto. Pero ella es una valientey está segura de que con sus dotes para la cocina, su esfuerzo y unpoquito de suerte, podrá salir adelante. ¿Lo conseguirá?