Un piloto de caza de la Segunda Rep£blica revive la contienda del 36.Ante el reconocimiento actual como el comandante que fue, intentaasimilar que el grado que en otro tiempo le llev¢ al borde de lamuerte, a las c rceles franquistas y a sufrir las humillaciones delR‚gimen, ahora le permita encontrarse, abiertamente, con algunos desus compa¤eros del aire, pilotos de caza republicanos.