La obra de Pedro Lombardo (ca. 1090-1160), objeto del Comentario deSanto Tom s, ofrece un capital patr¡stico bien ordenado, que elAquinate sigue desarrollando y superando en la primera parte de estelibro III en que comienza el tratamiento del retorno de lo creado aDios. Se incluyen aqu¡ las distinciones de la primera parte dedicadaa La Encarnaci¢n del Verbo y la obra de la Redenci¢n (d1-d22) a laque seguir , en una segunda parte, el tratamiento de Las virtudes enCristo y en los fieles (d22-d44), pues s¢lo a trav‚s la redenci¢n, esdecir, ®cuando la naturaleza humana se haya unido a Dios mediante elmisterio de la Encarnaci¢n¯, toda bondad creada y natural es capaz deretornar a su principio, de volver a su origen primigenio. Elproblema de la unidad en la persona de Cristo de dos naturalezas ysus consecuencias e implicaciones, no s¢lo es relevante a la hora deresolver las ambigedades y errores que se plantean en la comprensi¢nde la persona de Cristo, sino que tambi‚n ofrecen interesantesaportaciones para una antropolog¡a, al plantear la relaci¢n y ladiferencia entre persona y naturaleza humana.