Todo el dilema es este: o bien la simulaci¢n es irreversible y noexiste nada m s all de ella, no se trata siquiera de unacontecimiento sino de nuestra banalidad absoluta, de una obscenidadcotidiana... o bien existe de todos modos un arte de la simulaci¢n,una cualidad ir¢nica que resucita una y otra vez las apariencias delmundo para destruirlas. De lo contrario, el arte no har¡a otra cosa,como suele suceder hoy, que encarnizarse sobre su propio cad ver. Nohay que sumar lo mismo a lo mismo, y as¡ sucesivamente, en abismo:esto es la simulaci¢n pobre. Hay que arrancar lo mismo de lo mismo. Es preciso que cada imagen le quite algo a la realidad del mundo, espreciso que en cada imagen algo desaparezca, pero no se debe ceder ala tentaci¢n del aniquilamiento, de la entrop¡a definitiva, es preciso que la desaparici¢n contin£e viva: este es el secreto del arte...” http://www.azeta.es/imagenes/9788461/978846109003.JPG http://www.azeta.es/imagenes/9788461/978846109003.GIF HPN S CAS