Adem s de ser una pr ctica de alcance universal, el aborto es legalen la mayor¡a de los pa¡ses occidentales. Este hecho, que lo haintroducido en el mbito p£blico, no evita sin embargo que permanezcaconfinado en el espacio que se reserva a lo oficioso, y ello comoconsecuencia de un pacto t cito, de mala fe social.ÿ