A Conejito le gustaría hacer yoga con algún amigo, pero Lagarto estáenfadado, Zorro no tiene tiempo… ¡y a Pajarito le ha entrado hipo!
A través de este simpático cuento, los niños podrán empezar a imitaralgunas posturas de yoga para aprender a tranquilizarse, relajarse ysentirse felices.