El derecho constitucional norteamericano aparenta encontrarseestancado en una serie de debates de posturas antagónicas. Están porun lado quienes -adorando las firmes estatuas del pasado-, se aferranal diseño propuesto por los constituyentes originarios y, por otra,quienes consideran que los compromisos actuales de un pueblo se hacenúnicamente a través del camino del common law y que el planteamientooriginalista es completamente desechable. En este trabaio, el doctorAckerman aborda dicho conflicto con la maestría que le caracteriza.Apunta con objetividad los importantes logros del pasado y lanecesidad que existe de resaltar su respectiva vigencia, a la vez quedignifica las palabras de los norteamericanos que no han sidoexpresadas en los caminos constitucionales expresamente previstos. Esen la unión de estas ideas como considera se podrá crear un lenguajeconstitucional que refleje la idea de «Nosotros, el pueblo» de unamanera completamente veraz.