Vemos all¡ las diferencias entre "explicar" (aunque no se puedacomprender o creer), "comprender" (aunque no se pueda creer oexplicar) y "creer" (aunque no se pueda explicar o comprender). Sontres maneras que suelen ser simbolizadas por el cerebro, el coraz¢n yel h¡gado, y que iluminan algunos desequilibrios de la inteligenciaque constituyen tr gicos puntos de urgencia de nuestra ‚poca.Identificamos al hombre "fr¡o", que "no tiene coraz¢n", al intelectual apasionado que "le faltan h¡gados" para afrontar la realidad, y alhombre de buen coraz¢n, esforzado y confiable, que "tiene poca cabeza" y vive inmerso en innumerables problemas. Cuando un ser humano"suelta su coraz¢n" y se enamora "sin usar la cabeza", es muy posibleque no “le alcance el h¡gado” para lidiar con la realidad.