Lo que este estudio muestra es fruto de un contacto directo, a travésde cuestionarios, con lo que los españoles piensan, con lo que ellosdicen que está bien o que está mal. No se trata, pues, de lo que ellos hacen ni si lo que hacen se corresponde con lo que dicen. Se trata de establecer en qué medida su percepción moral, sus juicios sobre loque está bien o lo que está mal, depende de cómo son y de lascreencias y actitudes que tienen. El objetivo es poder llegar adeterminar si hay tendencias generales que puedan detectarse cuando se cumplen ciertos supuestos que son la base de la psicología deldesarrollo moral, y sirven a su vez para conseguir objetivoseducativos. Para ello, se hace un seguimiento de factores asociados ala permisividad moral: el contexto social, la edad, el sexo y lareligiosidad de los sujetos, en dos etapas muy relevantes para España: el posconcilio Vaticano II y la transición a la democracia. En esemomento de cambio profundo, se trata de saber qué prácticas entiendenaceptables y cuales rechazables, cuáles admitidas y cuáles prohibidas. Por su actualidad, se destacan tres puntos