«Comenzar este libro fue como encender una bombilla que hubiera idoiluminando, primero tenuemente y luego cada vez con mayor intensidad,la casa que nos esperaba a la vuelta de un viaje. Pero esta vez no hepasado la bayeta por encima de los muebles como hac¡a mi madre nadam s llegar de vacaciones, esta vez he conservado intacto el polvo quehay sobre la memoria (...) Deambulamos entre las cosas y lespreguntamos qui‚nes eran, pero ellas nos responden qui‚nes ‚ramosnosotros». As¡ explica Esperanza Ortega la g‚nesis de "Las cosas comoeran", singular libro mezcla de g‚neros, que rememora c¢mo eran en suinfancia las cosas y las personas que las pose¡an. Sin respetar unorden cronol¢gico, la autora logra que la casa, la ropa, losalimentos, los ruidos, los mu¤ecos, los colegios, las escaleras, loslibros... nos trasmitan su mensaje profundo e inalterable. La vida enlos a¤os sesenta se nos aparece descrita con una prosa concisa y, sinembargo, llena de emoci¢n y poes¡a.