¿Es posible que estemos retrocediendo a los niveles de desigualdadprevios a la Primera Guerra Mundial? Esta pregunta es el centro mismode este libro. En efecto, asistimos a un capitalismo enloquecido, atal punto que la concentraci¢n de la riqueza alcanza los valores de1900-1910 y ni siquiera se aplican los impuestos al capital que reg¡an en el siglo XIX. La primera gran crisis del capitalismo globalizadodel siglo XXI se desat¢ entre 2007 y 2008, y puso en evidencia que los patrimonios privados se hab¡an incrementado sin control, mientras los salarios y la producci¢n casi no hab¡an crecido en los £ltimostreinta a¤os. Por razones ideol¢gicas o por incompetencia, muchosEstados aumentan la carga fiscal sobre el trabajo y subvencionan a una casta de rentistas. En este libro, Thomas Piketty somete el presentea una mirada despiadada, a tono con la urgencia de lo que est enjuego. As¡, plantea hip¢tesis contundentes acerca del rol de losbancos centrales, que no est n para «ver pasar los trenes» y evitar la inflaci¢n sino para garantizar la estabilidad y el crecimiento; lanecesidad de dise¤ar una reforma fiscal que grave las sucesiones, elcapital y los ingresos m s altos; los ajustes que requieren el sistema de pensiones y el sistema educativo; la importancia de racionalizarel Estado para garantizar un verdadero servicio y respeto por losderechos. Pero adem s dirige un desaf¡o a todo el campo de laizquierda, que debe apropiarse de la discusi¢n fiscal y educativa conun programa claro y decisi¢n pol¡tica. En estas cr¢nicas, que recorren los a¤os del siglo XXI, Piketty muestra sus dotes de economistabrillante y, en la tradici¢n de Joseph Stiglitz y Paul Krugman, suagudeza de gran divulgador para entender c¢mo se hace pol¡tica hoy yc¢mo ser¡a deseable que se hiciera. Agilidad, sentido del humor,iron¡a extrema y el recurso al absurdo son las marcas de un estiloimpecable, que le permite ir de la coyuntura al planteamiento depropuestas serias para salir del atolladero ampliando, y nuncarecortando, derechos.