Un viaje por Espa¤a y por el tiempo, con desv¡os que llevan afestivales de m£sica en Amsterdam y a hospitales al borde del colapso. Hay casta¤uelas de imitaci¢n y casta¤uelas viejas de ‚bano que suenan a duende zascandileando dentro de un tonel. Guardianes de lasesencias y renovadores que siguen la estela de Camar¢n y Paco de Luc¡a con saxof¢n, contrabajo o con un piano tocado como si fuera guitarra, pues no hay nada m s flamenco que una mano hurgando en tripa. Susp ginas huelen al azufre de las minas de La Uni¢n, en Murcia, a damade noche y a pescado ali¤ado con aj¡, lim¢n y cilantro.