Miguel se ha metido en problemas. Otra vez. Ha estafado a la genteequivocada y ahora no tiene más remedio que hacer lo que siempre hacecuando se ve acorralado: huir. Necesitado de dinero y de un sitiodonde esconderse, acepta la propuesta de un misterioso individuo paraformar parte de una expedición dedicada a tasar las obras de arte deun extraño lugar conocido como el Pazo Quiroga. Siete personas sinconexión aparente entre ellas, encerradas en una mansión que ocultamás secretos de los que pueden imaginar… y más puertas de las quepueden ver. Algunas de esas puertas no se abren con facilidad. Otrasno deberían cruzarse nunca. #cronicasviajante