Cuando a principios del siglo XX el g‚nero literario de terrorcaminaba hacia su madurez, pocos autores en castellano supieron lograr como Baldomero Lillo que lo sublime y el horror sonasen en susrelatos al un¡sono. Sin un patr¢n preciso, los cuentos de estaantolog¡a nos hablan de venganzas de ultratumba, mundos fant sticos yon¡ricos, terrores psicol¢gicos y, sobre todo, de situaciones comunes, aqu‚llas que inspiran nuestras pesadillas de adultos, en las que unpeque¤o detonante estremece y cambia fatalmente para siempre nuestrarealidad cotidiana. Lo que los une es ese agudo estremecimiento con el que Lillo teje las redes de sus miedos y atrapa al lector en susvisiones macabras. Una obra en la que suenan con fuerza los ecos dePoe, Horacio Quiroga o Maupassant.