En el presente libro el autor persigue un fin divulgador y un afán decontribuir a una mejor apreciación de la música. No es necesario saber música para ser melómano. Pero cuantos más conocimientos se posean,incluso del funcionamiento del cuerpo humano en relación con lamúsica, mejor se puede disfrutar de ella.
Este texto está pensado y dirigido a cualquier persona con aficiones musicales perol sinconocimientos específicos musicales o médico-biológicos. Ni es untratado de medicina ni de música. Se trata de dar a conocer diferentes fenómenos que coinciden en ambas ciencias.
Compositores,intérpretes y público deben formar un conjunto muy homogéneo paraconseguir, entre todos, comprender mejor el fenómeno musical, ayudar a entenderlo y difundirlo. Es preciso hacer hincapié en que serintérprete de un instrumento musical, o cantante, no esfácil.
Conlleva esfuerzos y sacrificios, muchas veces no bienvalorados por el gran público. Los músicos en general, sea cual sea su ámbito de actuación, pueden llegar a sufrir algunos padecimientosfísicos o psicológicos.