PUIG CASTELLANO, JORDI / ROIG CASAMITJANA,
Salvador Dalí convirtió el paisaje ampurdanés en un símbolo del surrealismo. La obra del pintor catalán resultainseparable de su geografía natal. La mejor prueba la tenemos en losespacios del Teatre-Museu Dalí, de Figueres, la casa de Portlligat yel castillo de Púbol. Tres vértices del triángulo en el quetranscurrió buena parte de la vida cotidiana del genial artista.