La historia en marcha de nuestro tiempo suma multitud de cambios quealteran toda imagen y experiencia del mundo. De la globalizaci¢ncultural a nuestra m s ¡ntima conciencia quedan afectadas. Losobservadores ensayan calificaciones con las que atrapar el sentido del problema que desazona y convierte el bienestar en algoinsatisfactorio: nihilismo, posmodernismo, tiempo l¡quido, glocal,andr¢gino? pero sin conseguirlo. La propia dificultad ilustra lamagnitud del reto que nos interpela constantemente. Un mismo problemase manifiesta en la ciencia y la tecnolog¡a, la salud, lasdificultades que sufre la juventud, o en las recurrentes crisisecon¢micas y morales. La pluralidad y hondura de sus manifestacionesexige un cambio en la escala e instrumentos con los que convieneabordarlo, de ah¡ la amplitud de la comparaci¢n en el tiempo, entreautores y en los campos de experiencia, as¡ como el usointerdisciplinar de las ciencias sociales, la filosof¡a y el arte. DeGoya a Nietzsche, de L‚vi-Strauss a Walter Benjamin y Wittgenstein, de Ortega y Heidegger a Byung-Chul Han, De Mary Douglas a Carl GustavJung y Theodor Roszak, de Job a Kafka, el texto une sus reflexiones ala voz de los entrevistados en el trabajo de campo, en zendos ymonasterios, en talleres de pintores y escultores, en la palabra delos poetas, pues siempre han sido los artistas quienes han investigado en esa matriz oscura en la que la historia gesta la figura humana detodo tiempo.